El equipamiento pesado.

Antes de comenzar la cuarta etapa será necesario realizar un cambio de equipamiento. Podríamos decir que dejamos de lado lo liviano para dar lugar a lo pesado y más técnico.

Equipamiento para el mayor desafío de la travesía.

Tuvimos en cuenta todas la variables posibles y de la exhaustiva búsqueda de información llegamos a infinitas conclusiones. Buscamos en la red, leímos revistas de kayakistas de mar, artículos publicados en foros internacionales y tomamos ideas prestadas. Así fuimos resolviendo los distintos planteos que se vinieron a nuestras mentes.
Para el tema del agua, que seguro en más de 4500 km de costas desoladas nos va a hacer falta, hemos adquirido una bomba de ósmosis inversa que desaliniza en un 95%. Uno no cree que está todo inventado hasta que se pone a buscar y encuentra cosas como ésta. Sabíamos de la existencia de bombas así pero no tan específicas, justo para canotaje y manual!. El costo es muy elevado pero es lo que todo kayakista de mar debe tener para afrontar cualquier desafío. Bombeando manualmente se obtienen 4.5 litros / hora.
En cuanto a la vestimenta si hay tumbos en aguas heladas mejor contar con un traje seco. Elegimos el Kokatat Expedition Dry Suit. No es la única capa, uno debe vestirse como montañista, pero lógicamente en otro ambiente. El traje y una chaqueta seca son buenas herramientas para afrontar el frío y el viento.
Como equipamiento restante específico podemos agregar mitones, botas de neoprene, guantes de neoprene, remeras de lycra y neoprene. Para estar fuera de las embarcaciones utilizamos indumentaria de montaña con membranas respirables como el gore-tex y aislantes térmicos como el duvet (pluma de ganzo).


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